Momento Holístico en Vertiente Metodológica
En relación con la opción de
retomar esta experiencia en mi práctica docente respecto a los estudiantes,
considero que en el transcurso de este diplomado he tenido que ir rompiendo con
mis propios estereotipos y formas de relación e interacción con los
estudiantes, este cuestionamiento me ha llevado a reflexionar e ir modificando
dicha relación y la estrategia de intervención a fin de orientar mi acción a la
apropiación, generación y compartición del conocimiento.
En cuanto al potencial que
observo en mi misma para innovar la práctica educativa, el diplomado lo he
visto como un elemento sustancial en mi aprendizaje personal, la revaloración y
reconocimiento de que el cambio debe ser un continuo aprender y actuar y por lo
mismo el potencial de querer aprender opciones y formas de hacer las cosas y
con ello mejorar la práctica educativa cotidianamente.
Respecto a las posibilidades de
gestión del conocimiento entre lo presencial y a distancia, existen
diferencias, el modelo presencial puede ser igualmente motivador siempre y
cuando existan las estrategias que lleven a fomentar el propio aprendizaje, no
obstante la garantía de tener al docente presente puede ser también una forma
de limitar la curiosidad e iniciativa de buscar fuentes o formas alternas por
el hecho mismo de que el docente le pueda resolver las dudas presentadas. En
tanto en la modalidad a distancia, el hecho de no siempre estar en condiciones
de sincronía puede ser un elemento que mediante la adecuada problematización y
orientación se generen el interés y acciones encaminadas al autoaprendizaje
considerando el acceso a diferentes fuentes de información al momento y que el
tiempo para hacerlo no está sujeto a la presencia del docente, por lo que el
estudiante tiene la posibilidad de manejar sus tiempos armonizándolo entre sus
diferentes actividades.
En la educación a distancia, la
utilización de diferentes herramientas visibles para todos y todas es una
oportunidad de participación interactiva y de colaboración que puede hacerse
con argumentos previamente razonados y documentados que permiten compartir
opiniones, puntos de vista a los demás que a diferencia de la modalidad
presencial donde la interacción simultánea puede ser limitada si no hay
consulta y fundamentaciones previamente revisadas.
En mi práctica educativa y
tomando como base lo aprendido en el diplomado, considero que mi intervención
para la gestión del conocimiento tiene que estar sustentada en una estrategia
hacia el desarrollo de las competencias esperadas y para ello tengo que definir
los momentos y formas de intervenir de forma general con el grupo y en lo
particular conforme las características, respuestas y participación de cada uno
de mis estudiantes.
Para ello he tratado de cambiar las
estrategias de intervención no esperando hasta la revisión de actividades y
retroalimentarlas para orientar su desarrollo adecuado, sino previo al inicio
de cada unidad , compartir notas problematizadoras del tema, sugerencias y
orientación de cómo realizar las diferentes actividades a realizar por unidad.
Esto de inicio ha sido de utilidad en la medida que he visto las
participaciones en foros mejor argumentadas y generando procesos de debate con
otras participaciones y las actividades individuales elaboradas con información
no solo la que viene en las lecturas de la propia plataforma sino
complementaria y fundamentada. Si bien no es así en todos los casos, es algo
que considero se irá mejorando con el interactuar cotidiano y aprendizaje de
los propios estudiantes en semestres posteriores.